Esclerosis Lateral Amiotrofica (ELA)

Esclerosis Lateral Amiotrofica (ELA)

¿Qué es la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)?

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a las células nerviosas del cerebro y de la médula espinal. Las neuronas motoras van del cerebro a la médula espinal y de la médula espinal a los músculos de todo el cuerpo. Con el tiempo, la degeneración progresiva de las neuronas motoras producida por la ELA ocasiona la muerte de éstas. Cuando mueren las neuronas motoras, el cerebro pierde la capacidad de iniciar y controlar el movimiento de los músculos. Debido al efecto progresivo sobre la acción de los músculos voluntarios, los pacientes en las etapas finales de la enfermedad pueden quedar totalmente paralizados.
Cuando un músculo no es alimentado, se «atrofia» o se desgasta. «Lateral» identifica las áreas de la médula espinal donde se localizan partes de las células nerviosas que dan señales y controlan los músculos. A medida que esta área se va degenerando, produce la cicatrización o el endurecimiento («esclerosis») en la región. Las extremidades se empiezan a ver más «delgadas», a medida que se atrofia el tejido muscular.

¿Cuál es el tratamiento convencional de la ELA?

El único fármaco comercializado para el tratamiento de esta enfermedad actualmente es el Riluzol, que es un bloqueante del glutamato (sustancia tóxica que puede dañar las neuronas). Sin embargo, los resultados del uso de este medicamento están resultando francamente modestos, siendo prometedor para evitar el desarrollo de esta enfermedad, pero sin poder curarla. Asociado al Riluzol pueden usarse medicamentos se pueden poner fármacos destinados a mejorar algunos de los síntomas tales como calambres, rigidez y fatiga. Igualmente, la terapia física y los equipamientos funcionales pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes y su independencia.

¿Cómo actúa el Cannabis Medicinal en la ELA?

En primer lugar, los cannabinoides ya han sido probados como buenos agentes terapéuticos en otras patologías neurodegenerativas, siendo ejemplos la enfermedad de Alzheimer o la de Parkinson. En segundo, los cannabinoides podrían tener una ventaja relevante frente a otras moléculas o fármacos, ya que son unas moléculas con un amplio espectro de actuación. A diferencia de los fármacos ya mencionados que se centran en un sólo aspecto patológico de la enfermedad, los cannabinoides pueden hacer frente a más de uno a la vez. Es bien sabido de sus cualidades neuroprotectoras, antioxidantes, antiinflamatorias, entre otras.

Con estas dos premisas se realizaron ensayos para el receptor CB2 exclusivamente. Dicho tratamiento consiguió retrasar de manera significativa la evolución de la enfermedad correlacionada con una menor activación, es decir una menor inflamación. Otra vía estudiada con estos mismos efectos positivos fue bloquear una enzima de degradación. Cuando esta enzima es bloqueada, los niveles del endocannabinoide 2AG (2-araquidonilglicerol) aumentan más de lo normal, lo que conlleva una mayor activación principalmente del receptor CB2 y algo menor del CB1.

Conclusión.

En conclusión, partiendo de que los cannabinoides ya han sido demostrados como compuestos terapéuticos para diversas enfermedades neurodegenerativas, siendo la ELA una enfermedad de este tipo, usar una farmacología directa frente a una sola diana resulta ineficaz para tratar la misma. Precisamente este motivo convierte a los cannabinoides como unas moléculas potencialmente beneficiosas para el tratamiento de la ELA. Concretamente, pueden ayudar a los pacientes retrasando la sintomatología de la enfermedad, mejorando la calidad de vida y alargando la misma. Sólo queda llevarlo a práctica.

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