Insomnio

Insomnio

¿Qué es el insomnio?

Es el trastorno de sueño más frecuente en la población general y consiste en una reducción de la capacidad para dormir, pudiendo manifestarse de diversos modos que dan lugar a diferentes tipos de insomnio:

  • Insomnio de inicio: problemas para iniciar el sueño en menos de 30 minutos.
  • Insomnio de mantenimiento: Problemas para mantener el sueño, produciéndose despertares nocturnos de más de 30 minutos de duración, o despertando definitivamente de manera precoz consiguiendo un tiempo total de sueño escaso.

La falta de sueño puede afectar de modo negativo a la vida de la persona que lo sufre, provocando deterioro social, ocupacional o de otras áreas importantes.

El número de horas de sueño necesarias varía de unas personas a otras. Aunque la media diaria es de 7 horas y media, existe un rango que oscila entre 4 (“poco dormidores”) a 10 horas (“grandes dormidores”), considerándose estos valores dentro de la normalidad.

¿Qué causas tiene el insomnio?

En condiciones normales, los centros reguladores del sueño reciben la señal de activación al anochecer, y esto hace que sintamos sueño a esas horas, y se desactivan progresivamente por la mañana. Sin embargo, el reloj biológico puede estar alterado por diversos motivos, entre las que se encuentran:

  • Factores genéticos: varios genes (llamados en conjunto “clock genes” intervienen en este proceso y cualquier anomalía genética de los mismos puede tener como consecuencia que nos cueste dormir a determinadas horas.
  • Factores hormonales: diversos cambios hormonales como pueden ser la menstruación, la menopausia, pero también algunas enfermedades endocrinológicas pueden alterar la función del reloj biológico.
  • Fármacos: algunos fármacos con efectos sobre el Sistema Nervioso, como los antidepresivos, pero también algunos antihipertensivos, alteran el ritmo sueño-vigilia.
  • Alteraciones oftalmológicas que dificulten la transmisión de la señal luminosa.
  • Alteraciones neurológicas.
  • Alimentación, ejercicio, etc.

Todas estas situaciones pueden llevarnos a una situación de imposibilidad para conciliar el sueño al comienzo de la noche, a dificultades para mantenerlo durante la madrugada, o a problemas para mantenernos despiertos durante el día.

Existe una mayor vulnerabilidad en ciertas características de la personalidad al entrar en este círculo de preocupación y ansiedad al tratar de quedarse dormido, y se trata de personas con mayor tendencia a la preocupación, con tendencia pesimista, perfeccionistas y exigentes, con necesidad de mantener todo bajo control, dificultad de exteriorizar sus problemas, etc.).

¿Cómo conciliamos el sueño?

El sueño, al igual que otras funciones del organismo (hormonas, metabolismo, etc.) está regulado por el llamado “reloj biológico”. Este es un centro neuronal situado en el hipotálamo cerebral cuya función es dar la señal al resto de las estructuras del cerebro para iniciar y para finalizar el sueño. De esta manera, el reloj biológico va ser quién establezca a qué hora aumente y a qué hora disminuya la posibilidad para dormir. Al activarse, el reloj biológico envía una señal a la glándula pineal, situada junto al cerebro, para que esta comience la producción de melatonina, y esta hormona coordina la adaptación de las restantes funciones del organismo para comenzar el periodo de sueño.

En condiciones normales, el reloj biológico está sincronizado con la luminosidad externa y recibe información directamente a través de la retina. Así, en condiciones naturales, el reloj biológico se activa al acabar el día y disminuir la señal luminosa, de manera que notemos la sensación de somnolencia unas horas más tarde. Sin embargo, la exposición a la luz artificial propia del mundo moderno y, más recientemente, la exposición nocturna a televisores, ordenadores, tablets, etc. puede contribuir a que los centros cerebrales que regulan el sueño no se activen hasta varias horas más tarde.

¿Cómo soluciono mi problema de Insomnio?

Es siempre importante tener en cuenta que frecuentemente el insomnio, más que a una inadecuada desactivación o un mal manejo del stress, puede deberse a un funcionamiento anormal del reloj biológico.

Si usted puede dormir bien, aunque no a la hora que usted desea o cree que debería dormir, es posible que padezca de un trastorno del ritmo del sueño. Así, por ejemplo, algunas personas duermen bien entre las 6 y las 14, o entre las 19 y las 2 de la madrugada, pero no pueden dormir cuando pretenden hacerlo entre las 23 y las 7 de la mañana. En algunos casos poco frecuentes, el insomnio se presenta de manera periódica, es decir, de cada periodo de cinco semanas tienen insomnio durante dos semanas.

Con independencia de la causa que origina el insomnio, este puede ser:

  • Crónico: Si se prolonga más allá de seis meses, pudiendo durar años.
  • Transitorio: si se produce durante un corto periodo de tiempo de duración menor a un mes.

Si el insomnio es secundario a una causa identificable, hay que intervenir principalmente en esa causa para solucionar el problema de sueño. En ocasiones, aunque se trate la causa inicial del problema, éste se mantiene porque el paciente se ve inmerso en un círculo vicioso del que le resulta difícil salir por sí mismo. Es el círculo en el que la ansiedad por intentar dormir reduce la posibilidad de quedarse dormido, aumentando la aprensión y el miedo a la cama. Parece que algunas características de personalidad hacen a las personas más vulnerables a entrar en este círculo (personas con tendencia a la preocupación, que tienden a tener más ansiedad y dificultades para ver el lado positivo de las cosas, perfeccionistas y exigentes, que tienen que tener todo bajo control y que no suelen hablar de sus problemas interiorizando las emociones negativas).

¿Cuál es la medicación convencional para el Insomnio?

La melatonina. Dicha sustancia es una hormona producida por la ya comentada, glándula pineal. Esta hormona regula nuestro ritmo circadiano para que coincida con la hora del día. Cuando oscurece afuera, la glándula pineal es activada y el nivel de melatonina se eleva, haciéndonos sentir somnolientos.

Al no estar en un ambiente oscuro, su cerebro recibe la señal de que aún es de día. Incluso la luz azul de los teléfonos inteligentes o la televisión puede inhibir la producción de melatonina.

La melatonina como tal se vende como fármaco para conciliar el sueño. Así como también existen las benzodiacepinas que son calmantes que ayudan a reducir la ansiedad y conciliar mejor el sueño. Es común adquirir dependencia farmacológica a éste tipo de sustancias (las benzodiacepinas) y la más comúnmente usada es el Clonazepam.

Cannabis e Insomnio

El Cannabidiol o CBD  es un fitocannabinoide no psicoactivo. Se está investigando si este componente puede utilizarse en varias enfermedades gracias a su composición química y sus efectos en el sistema endocannabinoide de los seres humanos. Según algunos estudios, tiene propiedades calmantes, anti-inflamatorias y anti-psicóticas. La reducción de la ansiedad y el dolor puede ser importante para combatir los trastornos del sueño y dormir mejor.

Aunque el CBD no induce el sueño, puede tener un efecto positivo en la calidad del sueño a través de varios efectos en el cuerpo. Las propiedades ansiolíticas y anti-psicóticas pueden ayudar a reducir el estrés subconsciente y emocional. El efecto antiespasmódico podría reducir la tensión muscular, por lo que el CBD promueve la relajación del cuerpo.

 El uso del CBD podría aportar una serie de beneficios como los siguientes:

Un descanso más profundo y de varias horas: El sueño MOR (movimientos oculares rápidos, REM en inglés) es la etapa más superficial del sueño y durante el mismo, la persona se puede despertar fácilmente. Durante varias horas de sueño normal, una persona pasará por varias etapas de sueño que incluyen el sueño MOR. Un descanso de varias horas producirá un efecto positivo ya que pasada la fase MOR entraremos en un sueño profundo y reparador, ayudados por efecto del CBD.

Ayuda a conciliar el sueño: Esto es particularmente relevante para los pacientes con dolor intenso. El dolor puede perjudicar gravemente el bienestar, pero un sueño reparador es especialmente importante para las personas enfermas. En este caso, el CBD podría tener un efecto de apoyo contra el dolor y, por lo tanto, contra el insomnio.

Ayuda a reducir la angustia: El miedo causa privación de sueño. Si sus pensamientos no descansan, quedarse dormido se volverá automáticamente difícil. Esto se debe a que pasará mucho tiempo meditando.

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