Enfermedad de Parkinson

Enfermedad de Parkinson

¿Qué es la Enfermedad de Parkinson (EP)?

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa crónica del sistema nervioso que afecta el movimiento. Los síntomas comienzan gradualmente, con un temblor apenas perceptible en una o ambas manos hasta causar rigidez o disminución del movimiento. Aparece normalmente en mayores de 60 años.
En la enfermedad de Parkinson, algunas células nerviosas (neuronas) en el cerebro se descomponen gradualmente y dejan de producir un neurotransmisor (NT) denominado dopamina. Muchos de los síntomas obedecen a una pérdida de este NT, ya que su presencia es clave para el control de los movimientos finos. En su ausencia, el cerebro no puede restringir los temblores en las manos, síntoma muy notable de dicha enfermedad. Cuando los niveles de dopamina disminuyen, se genera una anomalía en la actividad cerebral, lo que causa los síntomas de la enfermedad de Parkinson.
En las etapas iniciales de la enfermedad de Parkinson, es posible que los brazos no se balanceen cuando caminas. El habla puede volverse suave o incomprensible. Los síntomas de la enfermedad de Parkinson se agravan a medida que esta progresa con el tiempo.
A pesar de que la enfermedad de Parkinson no tiene cura, los medicamentos podrían mejorar notablemente los síntomas. Sin embargo, como toda medicación que ejerce su efecto en el cerebro, no está libre de efectos adversos.

¿Cuál es el tratamiento convencional del Parkinson?

El tratamiento de la EP incluye medidas farmacológicas y no farmacológicas. La principal droga que se utiliza para la mejoría de los síntomas de los pacientes es la levodopa, aunque se sabe que su uso trae algunas complicaciones en el mediano y largo plazo. También son muy utilizados los llamados agonistas dopaminérgicos que, al igual que la levodopa, intentan subsanar la disminución de dopamina en el cerebro de los pacientes con EP.
Otras drogas se utilizan para atrasar la progresión de la enfermedad y para el tratamiento de síntomas específicos. En algunos casos seleccionados los pacientes pueden beneficiarse con el tratamiento quirúrgico de la EP que permite reducir los requerimientos de medicación y mejorar algunas de las complicaciones de la enfermedad. No es un tratamiento curativo.
Es importante recalcar el papel en el tratamiento de las medidas no farmacológicas, incluyendo en este aspecto la actividad física convencional, la kinesiología, terapia ocupacional, fonoaudiología y otras áreas como la musicoterapia, la danza y la psicología.

¿Cuál es el rol del Cannabis Medicinal en la enfermedad de Parkinson?

Muchos de los cannabinoides tienen un gran potencial neuroprotector. Mediante su unión al receptor CB1 en neuronas, pueden protegerlas de distintos estímulos dañinos. También tienen capacidad antiinflamatoria, mediadas por la unión al receptor CB2 de las células de glía. Y por último, pero no menos importante, los cannabinoides son importantes compuestos antioxidantes, protegiendo a las neuronas del daño causado por estrés oxidativo (muy importante en la enfermedad de Parkinson).

Los estudios observacionales parecen sugerir que el cannabis podría mejorar los síntomas motores. En alguno de estos estudios, los pacientes que consumían cannabis han indicado que habían experimentado una mejoría en alguno de los distintos síntomas de la enfermedad: temblor en reposo, movimientos incontrolados causados por el tratamiento, problemas de sueño o dolor.

Con el uso de CBD (Cannabidiol) algunos enfermos de párkinson relataron mejoras en algunos síntomas psicóticos y en sus problemas de sueño. Este tipo de estudios observacionales presentan numerosos problemas, las medidas son indirectas basadas en lo que relata el paciente y hace que estos estudios presenten muchas variables que pueden confundir el resultado. La principal de ellas es el efecto placebo. Los pacientes, conscientes de que están consumiendo cannabis, pueden relatar que se encuentran mejor al estar convencidos de que ese consumo les hará sentir mejor. Aunque el cannabis produce satisfacción en el alivio de ciertos síntomas y mejora la calidad de vida de muchos pacientes, lo deseable sería ver un efecto real.

Estudios recientes han visto que, usando tanto Δ9-THC(Tetrahidrocannabinol) aislado como un extracto de cannabis con Δ9-THC y CBD, no se observan efectos beneficiosos en los síntomas motores. Tampoco se han descripto beneficios en la calidad de vida o en los problemas de sueño. Estos estudios, aunque se han realizado con pocos pacientes, parecen indicar que el cannabis no resulta beneficioso para el tratamiento de los síntomas motores de la enfermedad, aunque sí podría ayudar en el tratamiento de los síntomas secundarios. Sería necesario realizar estudios con un mayor número de pacientes y con otro tipo de compuestos que hayan demostrado su eficacia en los estudios preclínicos, como la Δ9-THCV.

Conclusión.

A la vista de estos resultados, parece que el consumo de cannabis, debido a su capacidad de activar el receptor CB1 por compuestos como el Δ9-THC y otros, no sería la mejor estrategia para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, un tratamiento con aquellos compuestos con mejor perfil farmacológico, como Δ9-THCV combinado con CBD, bien en estado puro o como extractos de plantas enriquecidas en esos compuestos, podría resultar útil.

Compartir

Cerrar menú